Seguro dental resuelto antes de la llamada
La mayoría abandona una web dental porque no puede saber si aceptan su seguro. Detallo de forma clara qué seguros aceptas, digo con claridad qué queda por confirmar, y a quienes no tienen seguro les doy una frase que leer en lugar de un callejón sin salida.
Atención de urgencias en lo más alto
Un diente roto a las siete de la tarde no hace scroll. La cabecera de la web le dice a alguien con dolor qué hacer ahora: qué cuenta como urgencia dental, cuándo puedes atenderlo, y adónde ir si es un caso para el hospital.
La primera visita, explicada paso a paso
El miedo viene de no saber qué pasa en el sillón. Describo la visita en orden, desde la ficha hasta la revisión y el plan de tratamiento, para que un paciente nervioso pueda imaginarse toda la cita antes de reservarla.
Costes por escrito, no escondidos
Los precios del dentista asustan porque llegan como una sorpresa en recepción. La web explica cómo funciona el presupuesto, si la consulta es gratuita, y que la cifra llega por escrito antes de empezar el tratamiento.
Una cita que trata los datos personales con cuidado
Un paciente que escribe un síntoma en un formulario está compartiendo algo personal. Mantengo el formulario corto, pido solo lo que la recepción necesita de verdad, y digo con claridad quién lo lee y qué pasa después.
Sedes, horario y cómo llegar
Los pacientes eligen un dentista según la cercanía y si pueden aparcar. Cada sede tiene su propio horario, dirección, nota de aparcamiento y enlace al mapa, para que nadie tenga que adivinar qué puerta cruzar.
Un ejemplo real
Este tipo de web de clínica lo construyo en un día: inicio, servicios, nuevos pacientes, equipo, dos sedes y reserva de cita.
Lo que puedo enseñar es un encargo real de un cliente: 57 páginas en tres idiomas para WNR Group, una agencia de empleo de Varsovia. La página de inicio estuvo online unas dos horas después del briefing, y el resto llegó durante los dos días siguientes.
Ver el proyecto WNR